7/12/16

Historia de Rhiannon y Pwill

Rhiannon, era una bella mujer que estaba prometida con un hombre mucho más mayor que ella, llamado Gwawl, y que no le gustaba nada, así que, en contra de los deseos de su familia decidió no casarse con su prometido, pues ella sólo concebía casarse por amor. Cada día había disputas en su familia, y se iba postergando la fecha de la boda.

Por otra parte, y muy cerca de allí, sucedió que tarde, el rey Pwill estaba con sus soldados en un bosque cercano a su castillo, un lugar que muchos evitaban por ser mágico, pues según decían, allí estaba la entrada al otro mundo y temían ser hechizados si rondaban por esos montículos. Al lugar lo llamaban "los montículos de Tor"

Ante Pwill apareció Rhiannon, montada en un caballo blanco, Rhiannon iba vestida con vaporosas ropas doradas, que hacían destacar si cabe su gran belleza, pues se destacaba su gran melena rubia, así fue que ...Pwill quedó prendado de Rhiannon y decidió enviar tras ella a su criado, montado en el caballo más veloz que .tenía pues ansiaba conocerla y hablar con ella....poco después el sirviente regresó, sin ningún resultado: el caballo de Rhiannon era tan veloz que parecía volar, parecía no tocar el suelo...fue imposible darle alcance, seguirla, saber dónde iba.

Al día siguiente, Pwill se presentó sólo en el bosque, en la zona donde el día anterior había visto a aquella mujer tan hermosa y que ansiaba conocer, la zona de los montículos de Tor, y ...Rhiannon apareció de nuevo y comenzó a galopar a toda velocidad...Pwill fue tras ella y no pudo alcanzarla, ya que curiosamente cuanta más velocidad llevaba su montura, parecía que también aumentaba la distancia que le separaba de ella. Aquel caballo parecía correr por pura magia.

No obstante el rey Pwill era tenaz, y continuaba cabalgando detrás, así que al tercer día de intentos sin éxito, cuando el caballo de Pwill ya no podía ni con su alma, Pwill gritó a la muchacha "¡ espera!"

y ...Rhiannon se paró...

El rey Phill le dijo a la bella mujer " Si veías que venía tras de tí, por qué no te detuviste?
y Rhiannon respondió "Porque no me lo habías pedido", respondió la Diosa Rhiannon. El rey y la diosa empezaron a charlar más relajados, y conforme se iban conociendo se fueron enamorando perdidamente.

Rhiannon le confesó también que estaba atraída por él desde el momento que le vió, y que al igual que él, también había aparecido por allí sólo para encontrarle. Rhiannon le confesó que estaba comprometida, y que lo que ella querría era casarse con él en lugar de hacerlo con su prometido. Conocer a Pwill había cambiado su vida.

Rhiannon y Pwill tuvieron unas cuantas citas más en los montículos de Tor. Cada vez estaban más enamorados, así que Rhiannon ideó un plan, y en una de las citas con Pwill le dijo lo siguiente
"Mi amor eres tú, y si me quieres de verdad como yo a ti, he ideado un plan para casarnos, no me hagas preguntas al respecto, sólo te pido que me esperes aquí, en este lugar, pero dentro de un año y un día exactamente"

Pwill quedó consternado por no tener su presencia ni saber nada más de ella, pero aceptó el hecho, y así fue que pasó un doloroso año de espera hasta que llegó el día concertado.

Pasado ese tiempo, Rhiannon apareció de nuevo en los montículos de Tor, donde también le esperaba Pwill con su séquito...no hubo palabras, sólo miradas y gestos, donde todos los presentes vieron el gran amor que se profesaban.

Rhiannon hizo que la siguieran por el bosque, un bosque realmente mágico, con árboles que se apartaban para dar paso al grupo, a la vez que iban cerrando el camino tras ellos... así, Rhiannon, Pwill y los séquitos de ambos. El séquito real de Rhiannon estaba familiarizado con la magia del bosque, sin embargo los hombres de Pwill, humanos que eran, iban confusos y con temores, sin embargo, echándole coraje .fueron avanzando hasta que llegaron a un claro, donde fueron recibidos por una bandada de pájaros que entonaban bellas melodías y revoloteaban alrededor de la cabeza de Rhiannon...aquellas canciones hicieron que los temores de Pwill y su séquito desaparecieran.

Ante ellos estaba un lago con el castillo reflejado. Era el castillo del padre de Rhiannon, un castillo que parecía hecho de cristal, plateado, majestuoso y tan grande que parecía perderse en el cielo. Ahí comprendió Pwill que estaba ante una diosa.

Se celebró la boda en un ambiente de júbilo y alegría, una gran fiesta en honor de Rhiannon y su marido, sólo empañada por su prometido despechado, y que apareció en la ceremonia de la boda, soltando improperios, ya que no aceptaba que ella se casara con otro, mucho menos mortal y extranjero.

Rhiannon de un modo discreto, consiguió controlar la situación usando la magia, que le otorgaba ser diosa. Rhiannon convirtió a su ex en un tejón, lo metió en una bolsa y lo tiró al lago, acabando así con el problema...( eso creyó Rhiannon, pues Gwawl, el ex prometido convertido en tejón, logró escapar del saco y sobrevivir...aquello no iba a quedar así, no, se vengaría).

Al día siguiente, Rhiannon con su ahora marido Pwill y su séquito abandonaron el castillo para regresar Dyfed, el territorio de Pwill...Rhiannon era consciente de que aquello sería un camino sin retorno: los árboles iban ocultando el camino tras su paso, ella no podría regresar jamás al castillo de su familia ni a las tierras de su niñez.


En un principio, Rhiannon, la nueva reina fue querida y admirada: era guapa, amable, con una voz dulce...sin embargo, las cosas empezaron a complicarse cuando, pasados dos años, Rhiannon no había conseguido quedarse embarazada para dar un heredero al trono. Cuando los ánimos estaban caldeados, Rhianonn logró quedarse encinta, dando a luz a un sano varón: el reino tenía ya un heredero y la corte respiraba aliviada ( el niño se llamó Pryderi, y nació en el día de Yule).

Al servicio de Rhiannon y su bebé se asignaron 6 criadas, encargadas de cuidar a ambos, especialmente al bebé, pues Rhiannon estaba débil y debía recuperarse.

Una noche, las seis criadas se quedaron misteriosamente dormidas... y cuando despertaron, no había ni rastro del bebé, la cuna estaba vacía...ante el temor por lo que les podía pasar, decidieron entre todas tramar un plan contra Rhiannon ( al fín y al cabo, ella era una extranjera), así que mataron a un cachorrillo de perro, cogieron la sangre y la pusieron sobre Rhiannon y a su alrededor, a la vez que pusieron los huesos en su cama...hecho eso, fueron por el palacio gritando como las locas, acusando a la señora de haberse comido a su propio hijo.
Pese a que ella juró y perjuró que era inocente, nadie la creyó: los ánimos se caldearon, la corte y el pueblo no la creían, y su propio marido tampoco.
Pwill no se divorció ni tampoco optó por matarla como castigo, sino que la condenó a estar atada en las puertas del castillo, llevando en su cuello un arnés de caballo, recibiendo así a la gente que llegaba, y obligada a humillarse contándoles lo que había hecho, y sirviendo de caballo si ellos lo deseaban, llevándolos a sus espaldas hasta el interior de la corte...así estuvo Rhiannon sentenciada a cumplir con esta condena durante 7 años.
Fueron pasando las estaciones, y Rhiannon llevo adelante su castigo de un modo muy digno, sin quejas, y con la cabeza bien alta, digna de su estirpe de diosa, lo cierto es que la respetaba, y hubo muy pocos que la usaran de caballo.
Pasaron 4 años desde que Rhiannon fuera castigada, cuando, un buen día, aparecieron a la puerta del castillo 3 personas: un noble, su señora, y un niño.
Rhiannon, como hacía con todos, explicó su historia y se ofreció de caballo.

Entonces ocurrió que el niño le enseño a Rhiannon una pieza de ropa que el guardaba de cuando era bebé, y Rhiannon...enseguida vió que aquello era suyo, en efecto... ella lo había tejido para su hijo...y es que ese niño...sí, ese niño tenía los mismos ojos de su adorado Pwill...se demostraba así lo que ella siempre había dicho: que era inocente.
Todo apunta a que el rapto del bebé fue obra de Gwawl, el ex prometido despechado y resentido, .pues aunque cayera al lago dentro de una bolsa y convertido en tejón, logró sobrevivir, y se vengó así del rechazo de la diosa.

Había raptado al bebé, lo había abandonado en un campo, y allí lo encontró el noble un día de tormenta, decidiendo criarlo como si fuera suyo....cuando la historia de Rhiannon se fue extendiendo por el reino y llegó a los oídos del noble, éste ató cabos y decidió viajar a palacio para devolver el niño a sus padres.

Tanto Pwill como el resto de la corte reconocieron al niño, y Rhiannon fue de inmediato perdonada, volviendo a su antigua posición de reina de palacio. Ella en ningún momento tomó venganza ni dijo nada malo contra su marido....de algún modo comprendía lo que había pasado.

Versiones posteriores asocian a Rhiannon con la dama del lago de la leyenda artúrica, con Vivienne, aquella que entregó Excalibur a Arturo. Algunos también ven la presencia de esta diosa en figuras como Lady Godiva.




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