18/1/17

Leña en invierno


En casa nos calentamos con madera, no tenemos otro sistema. Miento, lo tenemos pero no lo utilizamos. Preferimos tener la chimenea encendida durante todo el invierno.
Y eso es mucha, mucha madera en un lugar en el que el invierno es tan largo.
¿Cómo conseguimos toda esa madera sin perjudicar a la Madre? Os lo voy a contar porque me parece algo maravilloso.

En mi tierra hay extensas zonas de pinares y encinares. Históricamente, han sido una gran fuente de riqueza para la zona, tanto por la resina de los pinos resineros como por las piñas de los piñoneros.
¿Pero qué ocurre? Que ha habido años de numerosos incendios que han puesto en peligro montes y pinares, pueblos y oficios porque toda esa Naturaleza ha ido creciendo de forma salvaje y la maleza y hierbas secas son demasiado amigas del fuego.

La solución se ha encontrado en los pueblos. La mayor parte de la gente que vivimos en los pueblos nos calentamos con chimeneas y necesitamos madera. Hasta hace unos años, la madera se compraba a diferentes empresas cuya madera podía proceder de talas controladas o no (por lo general sí). Pero los Ayuntamientos se dieron cuenta de algo: ¿por qué comprar esa madera si nuestras zonas naturales estaban repletas de ella?

Tanto los pinares como los montes necesitaban ser limpiados de árboles enfermos, árboles torcidos, árboles que crecían demasiado cerca unos de otros, árboles caídos... para evitar incendios y asegurarles una vida longeva a los árboles más fuertes y mayores.

Había dos opciones: o bien contratar a una empresa para que talara y limpiara todo eso o bien que lo hicieran los propios habitantes de los pueblos.
Afortunadamente, se llegó a la segunda opción. Los habitantes censados seríamos los que, tras solicitarlo en el Ayuntamiento correspondiente, limpiaríamos una zona asignada por el Ministerio de Medio Ambiente y el Seprona.
Conseguimos leña gratis para todo el invierno, limpiamos la zona de malezas y hierbas secas, y el Ayuntamiento no gasta un euro en empresas externas. Y además, aseguramos la supervivencia de las especies animales que, de forma creciente, se están asentando en la zona (corzos, zorros, lobos, águilas, halcones...)


Pero la cosa no acaba aquí. Por cada árbol talado (recordemos que siempre son árboles que no prosperan o que ponen en peligro a otros más longevos) el Ayuntamiento tiene la obligación de plantar otro en otra zona igualmente asignada, y asegurarse de que todos prosperan y crecen sanos.

Por ejemplo, este año a nosotros nos han asignado 12 árboles así que el Ayuntamiento tiene que plantar otros 12 árboles donde el Seprona y Medio Ambiente consideren que van a estar mejor o son necesarios.

Consiste en mantener un equilibrio y creo que la medida es perfecta.
¿Qué ocurrirá cuando la zona ya esté limpia y no haya madera para todos? No creo que eso ocurra. Los pueblos que nos beneficiamos de esta medida somos muy pocos y muy pequeños, y no todo el mundo solicita la limpieza. La zona de la que hablo es extensísima y cuando lleguemos al final, el principio necesitará ser limpiado de nuevo.

Desde que se lleva a cabo esta medida, los incendios han descendido notablemente, la salud de los árboles es muchísimo mejor, hay más animales asentados y criando salvajemente y la gente está más concienciada con el cuidado a la Naturaleza.

Como muchos ya sabéis, yo trabajo con madera. Pues bien, el 80% de la madera que utilizo proviene de estas limpiezas.

Siempre hay formas éticas y ecológicas de subsistir en un sistema totalmente destructor con el Medio Ambiente. La cuestión es que los Ayuntamientos y el resto de autoridades competentes den el paso.

2 comentarios :

  1. Beatrix Wolfe21/1/17 11:14

    Me ha encantado esta propuesta, y es genial que la llevéis a cabo. Me ha sorprendido gratamente la posición de vuestro ayuntamiento...

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    1. La verdad es que tenemos mucha suerte de que el municipio entero esté tan concienciado.

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