16/10/17

Piedra Bruja o Piedra de Odín

Ayer, paseando por un lugar maravilloso y mágico del que os hablaré más adelante (hoy no tengo fuerzas con los incendios que están arrasando el norte) me encontré, por primera vez, con Piedras Bruja o Piedras de Odín.
Para mí tenía muchísimo sentido que las encontrara donde las encontré, pero como digo, os lo contaré más adelante.
Vamos a empezar por hablar de qué son estas piedras y para qué se utilizan.
Una Piedra Bruja es una piedra con un agujero natural que la traspasa por completo. Ese agujero es esencial que se haya creado de forma natural. Es bastante complicado encontrarlas así que se consideran un regalo de la Madre.
Desde el punto de vista chamánico o de la Brujería del Cerco, tienen un gran simbolismo y un gran poder. Históricamente, los agujeros naturales en las piedras se han visto como portales hacia el Otro Lado. De hecho, en muchas culturas se cruza a los recién nacidos por esos agujeros para ponerlos en contacto con los Ancestros y los Elementales y que éstos les protejan.
Y de ahí que se diga que, mirando por sus agujeros, se puedan ver a esos seres y comunicarse con ellos.



¿Por qué se le llama Piedra de Odín? En la Edda, Odín se transmutaba en un gusano
y se deslizaba a través de un agujero en una roca para robar “el aguamiel de la poesía”. Quizá por este mito, las piedras agujereadas se conocían como las “Piedras de Odín”.

¿Y por qué se le conoce como Piedra Bruja? Pues por la gran cantidad de propiedades mágicas que tiene.

Se puede utilizar como amuleto llevándola colgada del cuello. No es cierto que tenga que ser necesariamente en un hilo rojo, pero si tú crees que te va a resultar mejor, adelante. Recuerda que en magia lo que realmente cuenta y funciona es la intención personal.

También puedes colgarla en el lugar en el que estén tus animales, ya sean de compañía o de granja, para protegerles de enfermedades.
Incluso colgada sobre tu cama actúa como un cazador de sueños para capturar y evitar pesadillas.
Creencias nórdicas dicen que hacer pasar mucha cerveza por el hueco y dárselo a un parturienta, alivia los dolores del parto.
Una costumbre árabe indicaba que atar una piedra bruja alrededor del cuello de camellos jóvenes servía para protegerse de los malos espíritus y el mal de ojo.
Se la suele utilizar atada en la cubierta de los barcos para mantenerlos a salvo cuando están en el mar.

Aquellas piedras que son grandes, se utilizan como “protección del tiempo” atando una cuerda al agujero y girándola con fuerza sobre la cabeza como una hélice para disipar los vientos, las nubes de lluvia, la nieve o las tormentas. 

Como piedras de deseos: la colocamos en la palma de la mano no dominante, y se frota con el pulgar de la mano dominante, en sentido horario, mientras te concentras en la intención del deseo.

También se han utilizado para el trabajo de sanación, frotando en el cuerpo de la persona afectada para limpiar la enfermedad.



Fuentes: Grimorio personal y anotaciones de diferentes sitios web







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